Salmo 27: Aleja los miedos, los intrusos y los falsos amigos

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Popularizado entre el pueblo occidental, el real significado y utilización de un Salmo remite al pueblo hebreo, situado en medio del Medio Oriente. Tal libro bíblico consiste básicamente en una oración ritmada, donde hay 150 textos reunidos para dar lugar a los Salmos del Rey David. En este artículo vamos a analizar el Salmo 27.



Producidos en diferentes momentos de la historia de su pueblo, David, el principal idealizador de tales oraciones, añadió a los textos contenidos dramáticos relativos a las situaciones vividas por su pueblo; los acontecimientos en cuestión pedían ayuda divina para enfrentarse a enemigos poderosos. A través de las oraciones, se buscaba simplemente un aliento para los corazones derrotados en batalla y otros que celebraban en alabanza a los cielos las victorias alcanzadas sobre sus enemigos. En el libro de los Salmos, con esta característica muy presente en el libro de los Salmos, surgió versos ritmos para diferentes finalidades como superar vicios, pagar deudas, traer justicia, proporcionar más armonía en el hogar y entre parejas para atraer fertilidad, alejar la infidelidad, proteger tanto hombres como animales, aplacar los celos e incluso para el progreso en el trabajo. El salmo 27 es conocido por la versatilidad, la concepción de un salmo se da tanto por la manera histórica, como fueron creados como por lo que se creó, su fuerza espiritual. Con ello, se proporcionaron grandes beneficios a través de la lectura, donde destaca su característica rítmica, permitiendo a los textos ser declarados y cantados casi como un mantra; permitiendo la sintonía del canto con las energías celestiales, estrechando y fortificando sus lados con lo Divino. Además, los versos cargan el poder de influenciar directamente el alma de los fieles, trayendo muchas enseñanzas y aliento a los corazones perdidos.



Encontrando la gracia y protección divina a través del Salmo 121



Aleja la falsedad, los riesgos y miedos con el Salmo 27



El Salmo 27 es un poco más extenso que la mayoría de los 150 Salmos, siendo producido para ayudar a aquellos que por algún motivo se sienten rodeados por falsos amigos. Según los estudiosos, el texto se refiere a la rebelión de Absalón, con un llamamiento para que sean alejadas aquellas personas que acusan y atacan de forma injusta.



Este salmo es normalmente recomendado para quien desea apartar miedos y defenderse de los riesgos de ataques puramente malignos, manteniendo lejos a las malas compañías y defendiéndose de intrusos. Él es capaz de calmar los corazones afligidos, mostrando que hay que confiar en sí mismo y en el apoyo divino para conquistar sus batallas.



Cómo despertar la gratitud y la alegría con el salmo 96



"El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es la fuerza de mi vida; ¿de quién me temeré? Cuando los malvados, mis adversarios y mis enemigos, se llegaron contra mí, para comer mis carnes, tropezaron y cayeron.



Aunque un ejército me cercaba, mi corazón no temería; aunque la guerra se levantara contra mí, en esto confiaría. Una cosa pedí al Señor, y la buscaré: que pueda vivir en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y preguntar en su templo.



Porque en el día de la adversidad me esconderá en su pabellón; en el oculto de su tabernáculo me esconderá; me pondrá sobre una roca. También ahora mi cabeza será exaltada sobre mis enemigos que están alrededor de mí; por eso ofreceré sacrificio de júbilo en su tabernáculo; cantaré, sí, cantaré alabanzas al Señor.



Escucha, Señor, mi voz cuando clamo; también tiene piedad de mí, y me contesta. Cuando tú dijiste: Buscad mi rostro; mi corazón le dijo: Tu rostro, Señor, busqué. No escondas de mí tu rostro, no rechaces a tu siervo con ira; tú fuiste mi ayuda, no me dejes ni me desampares, oh Dios de mi salvación.



Porque cuando mi padre y mi madre me desamparan, el Señor me recoger. Enseñame, Señor, tu camino, y guíame por la senda derecha, por causa de mis enemigos. No me entregues a la voluntad de mis adversarios; porque se levantaron falsos testigos contra mí, y los que respiran crueldad.



Perdía sin duda, si no creyese que vería la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor, te anima, y ​​él fortalecerá tu corazón; espera, pues, en el Señor. "


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