7 lecciones de las mujeres de la Biblia que toda cristiana debería seguir

Las palabras contenidas en la Biblia fueron escritas en una época en que los hombres comandaban el mundo y que, desgraciadamente, la mujer era considerada como un complemento al hombre, hombre, subordinada a él. Por eso, muchos pasajes de la Biblia, leídos con los ojos de hoy, son considerados machistas. Pero las mujeres crecieron, lucharon por su espacio y ganaron importancia fundamental en el mundo, incluso en la Iglesia Católica, donde hoy son mayoría. A pesar de eso, las mujeres de la Biblia tienen mucho para enseñar a las mujeres de hoy, ver 7 lecciones poderosas que toda cristiana necesita aprender.



Las lecciones que las mujeres de la Biblia tienen que enseñar a las mujeres de las mujeres de la Biblia son atemporales y poderosas para todas las mujeres cristianas:






  • La humildad de María



María fue elegida por Dios para ser la Madre de Jesús. Ella tenía sólo 14 años cuando fue elegida como la madre del Salvador. Ella podría haber sido orgullosa y exhibida, por haber sido considerada única, pero al contrario de eso, se mostró como una humilde sierva del Señor, diciendo: "Mi alma engrandece al Señor, y mi espíritu se alegró en Dios, mi Salvador porque contempló en la humildad de su sierva. Pues, desde ahora, todas las generaciones me considerarán bienaventurada "(Lc 1,46-48). Ella entregó su vida a Dios e hizo de la creación de Jesús su misión. Por eso, la lección de la más importante de las mujeres de la Biblia es la de humildad. La perseverancia de Ana en la Oración

Ana no tuvo una vida fácil.





Ella fue casada con Elcana, un marido amoroso que la amaba mucho. Pero Ana no podía quedar embarazada. En aquella época, ser estéril era vergonzoso, considerado una maldición. Por eso, Elcana se casó nuevamente con Penina, una mujer más joven y, por lo tanto, mantuvo un matrimonio poligámico (con más de una esposa). Penina le dio a Elcana a varios hijos, ya cada nuevo embarazo, Ana sufrió más por no poder quedar embarazada. Penina despreciaba a Ana y le gustaba hacerla sufrir pues veía que, incluso infértil, su marido la amaba mucho. Ana no desistió y se entregó a las oraciones, día y noche, en el pedido de su hijo. "Ella concibió y, pasado el debido tiempo, tuvo un hijo, a lo que llamó Samuel, pues decía: Del Señor le pedí." (1Sm 1,20)











  • El temor a Dios de Raabe






  • fervor misionero de la mujer samaritana



    El cambio que la palabra de Cristo hizo a la mujer samaritana cambió su vida. La Biblia cuenta que la mujer samaritana había ido al pozo a buscar agua, cuando encontró a Jesús. Él le dijo todo lo que había hecho mal en el pasado y los pecados que venía cometiendo en el presente. La presencia de Jesús impactó mucho a esa mujer, que no conocía a Jesús ni a su poder. Él despertó en su corazón un enorme fervor y ella inmediatamente empezó a predicar las palabras de Cristo a su pueblo, diciendo a todos: "Venid conmigo y ved un hombre que me dijo todo lo que he hecho. ¿Será éste el Cristo? Todos acompañaron a la mujer samaritana y fueron al encuentro de Jesús. El fervor de esa mujer trajo al cristianismo a otros fieles y salvó el alma de aquellos que eran paganos.







  • El carácter de la mujer virtuosa sin nombre de proverbios



    Los últimos versos del libro de Proverbios alaban el carácter de una mujer que no tiene nombre. Tan grande es el carácter de ella que podría ser una de las grandes mujeres de la Biblia, una sierva dedicada de Dios. Ella estaba dotada de muchas virtudes en el cuidado de la familia, de los hijos, del marido. Trabajaba de forma honesta y dedicada, teniendo una vida ejemplar con sus amigos y vecinos. La alabanza a esta mujer sin nombre muestra cómo esas virtudes son admiradas por Dios, como son importantes, cuanto las virtudes femeninas son alabadas, que hasta merecían versos del libro de Proverbios.





Este artículo fue inspirado en esta publicación y libremente adaptado al Portal WeMystic.



Con tecnología de Blogger.